Métodos para Calcular el Costo Total de tu Producto
Descubre cómo incluir materia prima, mano de obra y gastos indirectos en tu cálculo de costos reales.
Leer másLa forma correcta de documentar tus gastos es fundamental. No solo te protege ante Hacienda, sino que también te da claridad total sobre dónde va tu dinero. Te mostramos exactamente qué documentos necesitas y cómo organizarlos.
Aquí viene lo importante: la documentación no es solo un requisito legal. Es tu defensa. Cuando registras correctamente cada gasto, cada entrada de dinero, cada movimiento en tu negocio, le das credibilidad a tus números. Hacienda lo entiende. Los bancos lo entienden. Y tú mismo sabes exactamente en qué se fue cada euro.
La realidad es que muchos pequeños empresarios pierden dinero sin saberlo. No por gastar mal, sino por no tener registro de qué gastaron. Sin documentación clara, no puedes reclamar deducciones. Sin deducciones, pagas más impuestos. Es así de simple.
No es complicado. Estos son los documentos clave que Hacienda espera que tengas.
Toda materia prima, suministros y servicios que uses para tu negocio. Guarda el original o copia certificada. Esto es lo que justifica tus gastos.
Cada venta que hagas debe estar documentada. Número de serie, fecha, concepto, cantidad, precio. Sin esto, no hay justificación de ingresos.
Gastos en efectivo, tickets de tienda, recibos de servicios. Aunque sean pequeños, documentan dónde se fue el dinero. Guarda todo.
Los movimientos de tu cuenta demuestran las transacciones. Son respaldo objetivo de ingresos y gastos. Descárgalos regularmente.
Un libro diario simple. Puedes hacerlo en Excel. Anota cada transacción: fecha, concepto, entrada, salida. Es tu control interno.
Si trabajas con proveedores o clientes a largo plazo, los contratos justifican esas relaciones. Importante para auditorías.
La mejor documentación es la que encuentras rápido. No sirve tener todo guardado si cuando Hacienda pregunta pasas dos horas buscando un recibo de hace tres meses.
Lo que funciona es un sistema simple: por mes y por categoría. Enero gastos de oficina, enero gastos de transporte, enero ingresos. Luego febrero igual. En Excel o en carpetas físicas, da igual. Lo importante es que esté accesible.
Muchos contadores recomiendan digitalizar todo. Foto con el móvil, guarda en carpeta por mes. Es rápido, no ocupa espacio, y si hay un problema, lo tienes en segundos. Además, si hay una auditoría, mostrar documentación digital ordenada causa buena impresión.
No todos los gastos son iguales. Algunos son 100% deducibles. Otros tienen límites. Aquí está el detalle.
Si fabricas o vendes, todo lo que compres para producir es deducible. 100%. Pero tienes que documentarlo.
Contabilidad, asesoría legal, diseño, consultoría. Si está en factura a nombre de tu empresa, se deduce.
El alquiler del espacio donde trabajas es deducible. Debe estar a nombre de tu negocio o con contrato que lo acredite.
Si los usas para el negocio, se deducen. Si es un porcentaje del hogar, solo deduces esa parte.
Gasolina, peajes, transporte público relacionado con el negocio. Conserva los recibos.
Ordenadores, máquinas, herramientas. Se deprecian según el tipo. Consulta con tu asesor sobre el tratamiento específico.
Hemos visto de todo. Empresarios que pierden deducciones por no documentar, que guardan facturas sin organizar, que confunden gastos personales con profesionales. Aquí están los errores más comunes que NO debes cometer.
Esto es obligatorio. No es opcional.
Facturas, recibos, extractos bancarios, registros contables. Todo esto se conserva 5 años completos desde el 1 de enero del año siguiente a la operación. Hacienda puede pedir comprobantes de hace años. Mejor tenerlos.
Documentación interna, correos de confirmación, presupuestos aceptados. Son complementarios, no los documentos principales. Pero si surgiera una reclamación, los necesitarías.
Puedes conservar en digital. Pero tiene que ser un formato estable (PDF, no fotos borrosas). Si auditan, tienes que poder mostrar un documento claro y completo. El papel sigue siendo válido, pero ocupa más espacio.
Cuando tienes todo en orden, duermes tranquilo. No es porque Hacienda sea el enemigo. Es porque sabes que tus números son reales, justificados, comprobables. Y eso te da poder. Poder para negociar con bancos si necesitas financiación. Poder para demostrar que tu negocio es serio. Poder para saber exactamente dónde estás parado financieramente.
Invierte una hora al mes en organizar. Crea un sistema simple. Pídele a un asesor que revise tu documentación una vez al año. No es complicado. Es solo disciplina. Y la disciplina en esto te ahorra dinero, estrés, y problemas legales.
Necesitas ayuda con tu documentación? Un contador o asesor fiscal puede revisar tu sistema actual y decirte qué te falta.
Este artículo es información educativa sobre documentación fiscal en España. No constituye asesoramiento fiscal o legal profesional. Las normas tributarias pueden cambiar y varían según tu situación específica, sector, forma jurídica, y comunidad autónoma. Para decisiones importantes sobre tu documentación o estrategia fiscal, consulta siempre con un asesor fiscal o contable certificado que conozca tu situación particular.